¿Cómo va la educación superior en Colombia?

EL HERALDO

GUÍA EDUCATIVA

¿Cómo va la educación superior en Colombia?

Colombia aspira a ser uno de los países más innovadores de Latinoamérica.
Sumario: 

La meta ambiciosa es ser la Nación más educada de la región al 2025. El propósito es avanzar en desarrollo humano, sostenibilidad, competitividad e innovación.

Por:
Autor: 
Redacción
fecha: 
Lunes, Mayo 23, 2016 - 10:30

En el conjunto de los países de América Latina y el Caribe la educación se ha convertido en uno de los temas centrales de los gobiernos y particularmente en Colombia se ha fijado una meta ambiciosa: ser la nación más educada de la región al 2025.

Ubaldo Enrique Meza,  presidente  permanente del Congreso Iberoamericano y Nacional por una Educación de Calidad,  considera que nunca antes un gobierno se había propuesto una meta tan ambiciosa ni tampoco se había colocado a la educación como uno de los pilares de la política pública. Sin, lo cual pudiera señalarse como una oportunidad para lograr que la educación pueda constituirse en el vehículo a través del cual el país avance en desarrollo humano, sostenibilidad, competitividad, innovación, superación de la pobreza, equidad y el fortalecimiento de la democracia.

Una investigación del Banco de la República titulada “La Educación Superior en Colombia: Situación Actual y Análisis de Eficiencia”  señala que en materia de cobertura durante los últimos 20 años, el acceso a la educación superior aumentó a un mayor ritmo, lo que se tradujo en una tasa de cobertura bruta de 24,0% en el año 2000 y de 42,4% al final de 2012. 

Durante este periodo, la población matriculada a nivel de pregrado ascendió de 487.448 estudiantes en 1990 a 1.841.282 en 2012, lo que significó una ampliación de los cupos cercana a 278%. 

Meza destaca que gran parte del aumento reciente del número de matriculados tiene origen en la expansión de cupos para educación técnica y tecnológica que pasaron de 183.319 en 2002 a 622.746 en 2012.

No obstante, desde una perspectiva internacional, la tasa de cobertura de Colombia es relativamente baja cuando se compara con países desarrollados como Estados Unidos, Finlandia, España, Nueva Zelandia, Australia, Noruega y con un grupo de países latinoamericanos como Argentina, Chile, Cuba, Uruguay y Puerto Rico, cuyas tasas de cobertura superan el 60%. 

 

Instituciones 
En el año 2012 el país contaba con 288 instituciones, de las cuales 81 corresponden a universidades, 120 a instituciones universitarias, 50 a instituciones tecnológicas y 37 a instituciones técnicas. Del total de entidades, 61 son oficiales, 208 privadas y 19 de régimen especial.

Durante los últimos años, el número de instituciones universitarias fue el que más cambios registró al ascender de 82 en el año 2000 a 120 en el 2012. En este mismo periodo, el número de universidades aumentó en ocho y el de las instituciones tecnológicas en tres. El número de instituciones técnicas, por el contrario, disminuyó en siete.

 

En Programas académicos:
Para el año 2012, las instituciones de educación superior ofrecieron 5.834 programas de pregrado, de los cuales 766 son técnicos profesionales, 1.596 tecnológicos y 3.472 profesionales. También se ofrecieron 3.990 programas de posgrado, de los cuales 2.883 corresponden a especializaciones, 968 a maestrías y 139 a doctorados. 

Vale la pena resaltar que del total de programas académicos, solo 798 (8,1%) están acreditados con alto nivel de calidad. De estos programas, 23 corresponden al nivel técnico profesional, 63 al tecnológico, 677 al universitario y 35 al de posgrado (dos de especialización, 26 de maestría y siete de doctorado). 

Por áreas de conocimiento, el 33,7% de los programas acreditados con alto nivel de calidad corresponden a ingeniería, arquitectura y urbanismo, el 18,3% a ciencias sociales y humanas, el 14,7% a economía y carreras afines, el 11,2% a ciencias de la salud, el 9,4% a ciencias de la educación y el 12,8% restante a programas de agronomía, veterinaria y afines, matemáticas, ciencias naturales y bellas artes.

 

Deserción
En el nivel técnico, la tasa de deserción, que es acumulativa, alcanza 33,4% en el primer semestre y 71,1% en el décimo. Así mismo, en el nivel universitario la tasa de deserción asciende de 18,6% en el primer semestre a 47,0% en el décimo. 
Cuando se evalúa la permanencia de los estudiantes por áreas del conocimiento, las mayores tasas de deserción se observan en agronomía, veterinaria y afines, y en ingeniería, arquitectura y afines, con unas tasas promedio acumuladas al finalizar el décimo semestre de 57,7% y de 56,3%, respectivamente. La menor tasa, por el contrario, se registra en ciencias de la salud con 40,1% acumulado en el décimo semestre.

 

Docentes
Respecto a los docentes, de acuerdo con el MEN, en el año 2012 el sistema de educación superior contaba con 111.124 profesores, de los cuales 33.084 laboraban con un contrato de tiempo completo, 12.767 bajo la modalidad de medio tiempo y 65.273 con un esquema de hora catedra. 

Por nivel de formación, el 40,5% de estos docentes tenían título de pregrado, el 32,0% de especialización, el 22,3% de magister y el 5,2% de doctorado. 

Llama la atención el alto número de profesores catedráticos (58,7%) y el bajo porcentaje de docentes con doctorado (5,2%), que además están concentrados en pocas universidades. 

 

Financiación
En el periodo 2000-2012, el gasto estatal en este nivel de enseñanza representó en promedio 0,93% del PIB, de los cuales la mitad corresponden a aportes de la Nación y el resto a recursos territoriales y a rentas parafiscales.
Los aportes de la Nación están asignados principalmente al financiamiento de las Universidades Nacional, de Antioquia y del Valle que reciben alrededor del 30%, el 10% y el 9% de los recursos, respectivamente. 

Durante la última década los recursos estatales para educación superior no han mostrado cambios significativos respecto al PIB, lo cual sugiere que el Estado no ha respondido de forma paralela al crecimiento de la demanda por cupos de educación superior.

En el informe de la OCDE para Colombia (2016) se señala, en relación con la financiación, que “en el 2013, el gasto público total de la educación superior ascendió a COP 5,6 billones (USD 2.000 millones, a octubre del 2015), de los cuales cerca de la mitad (47%) correspondió a transferencias directas del gobierno nacional a las instituciones de educación superior. Un 20% adicional fue entregado en forma de créditos estudiantiles a través del ICETEX, el ente gubernamental nacional de crédito educativo”.

 

Ciencia, Tecnología e Innovación
En el documento Conpes que establece los lineamientos de la Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, 2015-2025 (DNP: 2016), se presentan los rezagos que actualmente tiene el país en la materia y los retos que se plantean, en el marco de las metas trazadas en el marco del PND 2014-2018, en el cual se  definió que “en 2018 Colombia será uno de los países más competitivos y productivos de la región, a partir de un uso eficiente de las ventajas comparativas, de la sofisticación y diversificación de los bienes y servicios. Estos propósitos encaminarán a Colombia a convertirse en uno de los tres países más innovadores de América Latina en 2025. Y para lograrlo, se hace indispensable que el país disminuya el rezago que existe en materia de CTI, focalizando la formación de talento humano, infraestructura, financiación y cultura de CTI para que se obtengan avances cualitativos en la calidad y el impacto de la investigación”. El gobierno reconoce que uno de los obstáculos que tiene el país en materia de CTI es el bajo e insuficiente número de doctores:

“El capital humano altamente calificado en Colombia es bajo en comparación con el promedio de América Latina. En 2012 se graduaron 6,6 doctores por millón de habitantes, mientras que se registraron en Brasil (70,6) y México (43,7) doctores graduados por millón de habitantes, es decir que Brasil presentó 10 veces el número de personas con doctorado frente Colombia y México 8 veces.” 
Para suplir este déficit y alcanzar, al menos el promedio de la región y “potenciar las actividades de CTI mediante la formación doctoral, sería necesario que el país graduara en el año 2025, 60 doctores por millón de habitantes, solo para alcanzar el promedio latinoamericano. Esto significaría graduar anualmente 3.218 doctores, otorgando desde el 2015 por lo menos 596 becas anuales adicionales (trabajo elaborado para Colciencias, Gómez-Mejía, 2015). Si el país quisiera dar un salto más significativo, alcanzando el promedio de Brasil, actual líder en este tipo de indicador, Colombia debería graduar 105 doctores por millón de habitantes anuales, lo cual significa graduar anualmente 5.631 doctores a 2025, apoyando anualmente en promedio para los próximos diez años la formación de 1.750 doctorados adicionales”.

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UNIVERSIDADES

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Redacción
fecha: 
Lunes, Mayo 23, 2016 - 10:30
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En el conjunto de los países de América Latina y el Caribe la educación se ha convertido en uno de los temas centrales de los gobiernos y particularmente en Colombia se ha fijado una meta ambiciosa: ser la nación más educada de la región al 2025.

Ubaldo Enrique Meza,  presidente  permanente del Congreso Iberoamericano y Nacional por una Educación de Calidad,  considera que nunca antes un gobierno se había propuesto una meta tan ambiciosa ni tampoco se había colocado a la educación como uno de los pilares de la política pública. Sin, lo cual pudiera señalarse como una oportunidad para lograr que la educación pueda constituirse en el vehículo a través del cual el país avance en desarrollo humano, sostenibilidad, competitividad, innovación, superación de la pobreza, equidad y el fortalecimiento de la democracia.

Una investigación del Banco de la República titulada “La Educación Superior en Colombia: Situación Actual y Análisis de Eficiencia”  señala que en materia de cobertura durante los últimos 20 años, el acceso a la educación superior aumentó a un mayor ritmo, lo que se tradujo en una tasa de cobertura bruta de 24,0% en el año 2000 y de 42,4% al final de 2012. 

Durante este periodo, la población matriculada a nivel de pregrado ascendió de 487.448 estudiantes en 1990 a 1.841.282 en 2012, lo que significó una ampliación de los cupos cercana a 278%. 

Meza destaca que gran parte del aumento reciente del número de matriculados tiene origen en la expansión de cupos para educación técnica y tecnológica que pasaron de 183.319 en 2002 a 622.746 en 2012.

No obstante, desde una perspectiva internacional, la tasa de cobertura de Colombia es relativamente baja cuando se compara con países desarrollados como Estados Unidos, Finlandia, España, Nueva Zelandia, Australia, Noruega y con un grupo de países latinoamericanos como Argentina, Chile, Cuba, Uruguay y Puerto Rico, cuyas tasas de cobertura superan el 60%. 

 

Instituciones 
En el año 2012 el país contaba con 288 instituciones, de las cuales 81 corresponden a universidades, 120 a instituciones universitarias, 50 a instituciones tecnológicas y 37 a instituciones técnicas. Del total de entidades, 61 son oficiales, 208 privadas y 19 de régimen especial.

Durante los últimos años, el número de instituciones universitarias fue el que más cambios registró al ascender de 82 en el año 2000 a 120 en el 2012. En este mismo periodo, el número de universidades aumentó en ocho y el de las instituciones tecnológicas en tres. El número de instituciones técnicas, por el contrario, disminuyó en siete.

 

En Programas académicos:
Para el año 2012, las instituciones de educación superior ofrecieron 5.834 programas de pregrado, de los cuales 766 son técnicos profesionales, 1.596 tecnológicos y 3.472 profesionales. También se ofrecieron 3.990 programas de posgrado, de los cuales 2.883 corresponden a especializaciones, 968 a maestrías y 139 a doctorados. 

Vale la pena resaltar que del total de programas académicos, solo 798 (8,1%) están acreditados con alto nivel de calidad. De estos programas, 23 corresponden al nivel técnico profesional, 63 al tecnológico, 677 al universitario y 35 al de posgrado (dos de especialización, 26 de maestría y siete de doctorado). 

Por áreas de conocimiento, el 33,7% de los programas acreditados con alto nivel de calidad corresponden a ingeniería, arquitectura y urbanismo, el 18,3% a ciencias sociales y humanas, el 14,7% a economía y carreras afines, el 11,2% a ciencias de la salud, el 9,4% a ciencias de la educación y el 12,8% restante a programas de agronomía, veterinaria y afines, matemáticas, ciencias naturales y bellas artes.

 

Deserción
En el nivel técnico, la tasa de deserción, que es acumulativa, alcanza 33,4% en el primer semestre y 71,1% en el décimo. Así mismo, en el nivel universitario la tasa de deserción asciende de 18,6% en el primer semestre a 47,0% en el décimo. 
Cuando se evalúa la permanencia de los estudiantes por áreas del conocimiento, las mayores tasas de deserción se observan en agronomía, veterinaria y afines, y en ingeniería, arquitectura y afines, con unas tasas promedio acumuladas al finalizar el décimo semestre de 57,7% y de 56,3%, respectivamente. La menor tasa, por el contrario, se registra en ciencias de la salud con 40,1% acumulado en el décimo semestre.

 

Docentes
Respecto a los docentes, de acuerdo con el MEN, en el año 2012 el sistema de educación superior contaba con 111.124 profesores, de los cuales 33.084 laboraban con un contrato de tiempo completo, 12.767 bajo la modalidad de medio tiempo y 65.273 con un esquema de hora catedra. 

Por nivel de formación, el 40,5% de estos docentes tenían título de pregrado, el 32,0% de especialización, el 22,3% de magister y el 5,2% de doctorado. 

Llama la atención el alto número de profesores catedráticos (58,7%) y el bajo porcentaje de docentes con doctorado (5,2%), que además están concentrados en pocas universidades. 

 

Financiación
En el periodo 2000-2012, el gasto estatal en este nivel de enseñanza representó en promedio 0,93% del PIB, de los cuales la mitad corresponden a aportes de la Nación y el resto a recursos territoriales y a rentas parafiscales.
Los aportes de la Nación están asignados principalmente al financiamiento de las Universidades Nacional, de Antioquia y del Valle que reciben alrededor del 30%, el 10% y el 9% de los recursos, respectivamente. 

Durante la última década los recursos estatales para educación superior no han mostrado cambios significativos respecto al PIB, lo cual sugiere que el Estado no ha respondido de forma paralela al crecimiento de la demanda por cupos de educación superior.

En el informe de la OCDE para Colombia (2016) se señala, en relación con la financiación, que “en el 2013, el gasto público total de la educación superior ascendió a COP 5,6 billones (USD 2.000 millones, a octubre del 2015), de los cuales cerca de la mitad (47%) correspondió a transferencias directas del gobierno nacional a las instituciones de educación superior. Un 20% adicional fue entregado en forma de créditos estudiantiles a través del ICETEX, el ente gubernamental nacional de crédito educativo”.

 

Ciencia, Tecnología e Innovación
En el documento Conpes que establece los lineamientos de la Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, 2015-2025 (DNP: 2016), se presentan los rezagos que actualmente tiene el país en la materia y los retos que se plantean, en el marco de las metas trazadas en el marco del PND 2014-2018, en el cual se  definió que “en 2018 Colombia será uno de los países más competitivos y productivos de la región, a partir de un uso eficiente de las ventajas comparativas, de la sofisticación y diversificación de los bienes y servicios. Estos propósitos encaminarán a Colombia a convertirse en uno de los tres países más innovadores de América Latina en 2025. Y para lograrlo, se hace indispensable que el país disminuya el rezago que existe en materia de CTI, focalizando la formación de talento humano, infraestructura, financiación y cultura de CTI para que se obtengan avances cualitativos en la calidad y el impacto de la investigación”. El gobierno reconoce que uno de los obstáculos que tiene el país en materia de CTI es el bajo e insuficiente número de doctores:

“El capital humano altamente calificado en Colombia es bajo en comparación con el promedio de América Latina. En 2012 se graduaron 6,6 doctores por millón de habitantes, mientras que se registraron en Brasil (70,6) y México (43,7) doctores graduados por millón de habitantes, es decir que Brasil presentó 10 veces el número de personas con doctorado frente Colombia y México 8 veces.” 
Para suplir este déficit y alcanzar, al menos el promedio de la región y “potenciar las actividades de CTI mediante la formación doctoral, sería necesario que el país graduara en el año 2025, 60 doctores por millón de habitantes, solo para alcanzar el promedio latinoamericano. Esto significaría graduar anualmente 3.218 doctores, otorgando desde el 2015 por lo menos 596 becas anuales adicionales (trabajo elaborado para Colciencias, Gómez-Mejía, 2015). Si el país quisiera dar un salto más significativo, alcanzando el promedio de Brasil, actual líder en este tipo de indicador, Colombia debería graduar 105 doctores por millón de habitantes anuales, lo cual significa graduar anualmente 5.631 doctores a 2025, apoyando anualmente en promedio para los próximos diez años la formación de 1.750 doctorados adicionales”.