Los retos de la educación superior

EL HERALDO

GUÍA EDUCATIVA

Los retos de la educación superior

El mundo cambia rápidamente y se requieren estudiantes que se adapten a esos cambios y no llenos de contenidos rígidos.
Sumario: 

Mejorar la inclusión, la investigación, crear diferentes modelos de universidades y flexibilizar los currículos son algunas de las metas.

Por:
Autor: 
Redacción
fecha: 
Lunes, Mayo 23, 2016 - 10:30

La educación superior ha hecho avances importantes en cobertura, hay mayor acceso de estudiantes a la educación superior y el hecho de que muchas universidades tanto en las grandes ciudades como en las regiones estén haciendo esfuerzos por brindar educación de buena calidad es muy bueno para  el país.
Así lo afirma Carl Langebaek, vicerrector académico de la Universidad de los Andes, señalando que a pesar de ello cree que la educación tiene unos enormes retos aún no resueltos. El primero de ellos es mejorar la inclusión, y aclara que no es necesariamente recibir más estudiantes, “no es lo mismo que cobertura,  es que las universidades tanto públicas como privadas estemos recibiendo a los que tienen las capacidades independientemente de sus condiciones económicas. No es atender más gente, sino que el estudiante brillante tengo acceso a la universidad aunque no pueda pagar. Creo que ahí todos nos tenemos que meter la mano al dril”.
En opinión de Langebaek tienen que tener una actividad de investigación y eso solamente aplica en educación superior en las universidades de investigación, que no tienen que ser todas.  “Hacer investigación en Colombia es un  milagro, los recursos son ridículamente pequeños y hace falta muchísimo”, expresa.
Pero además, considera que  hay otros problemas más estructurales en las universidades. “La mayoría quieren tener un solo modelo de universidad y eso le ha hecho mucho daño al país. El país no ha entendido que debe haber diferentes modelos de universidades, que no todas tienen que ser iguales, eso nos ha llevado a subvalorar las instituciones universitarias o a subvalorar los técnicos y tecnológicos, que son absolutamente fundamentales para el país”, precisa.

 

Flexibilizar currículos
El vicerrector académico de la universidad de los Andes indica que el otro tema que le está haciendo daño a la educación superior colombiana es la rigidez de los currículos. “Y eso es un problema que siempre ha sido grave, pero hoy en día es más grave que nunca, porque el mundo cambia más rápidamente y lo que se necesitan son egresados con habilidad para cambiar, adaptarse y no llenos de contenidos fijos y rígidos, que finalmente al cabo de los pocos años van a estar desactualizados. No estamos brindando una formación flexible”.
Otro tema muy importante para resolver en las universidades es la poca formación humanista que se le da a los estudiantes, y por otra parte la formación de los rudimentos científicos que deben tener  los científicos sociales y los humanistas. “Los humanistas y los científicos nos dividimos desde muy pronto, no entendemos uno del otro y realmente eso está creando problemas de formación muy grande”.

 

Formar profesores
Langebaek también considera importante la formación de los profesores. No necesariamente tiene que ser a nivel de doctorado, pero claramente si se necesitan los doctorados, “es una formación que lamentablemente el país  y sobretodo las universidades con ánimo de lucro no están haciendo la inversión que es necesaria hacer, y están formando a los profesores en programas mediocres en universidades mediocres, y eso realmente  está causando problemas gravísimos de no construcción de masa crítica para investigar y tampoco está ayudando en el tema de la docencia”.
Cree que es importante brindarle al estudiante seguir sus curiosidades intelectuales desde joven, y es una oportunidad que se debe brindar desde los pregrados y más evidente en las maestrías y doctorados.  “Si no le damos la oportunidad a los estudiantes de seguir sus propias inquietudes intelectuales estamos cometiendo un error gravísimo y los currículos rígidos no lo están dejando hacer.
El vicerrector académico de la Universidad de los Andes señala que  los semilleros son una buena opción, pero exigen que el estudiante siga teniendo una libertad bien grande y, que sus profesores sean idóneos, los semilleros de investigación funcionan cuando son uno A, sino en el fondo  lo que están haciendo es reproducir malas prácticas de investigación entre los más jóvenes.
Con relación a los postgrados manifiesta que la formación flexible y generosa de los pregrados tiene como complemento ideal algún grado de especialización que se obtiene en los posgrados. “Creo que claramente el mundo se ha movido en esa dirección y Colombia también, en alguna  época teníamos unos pregrados tan cargados de cosas que asumíamos que los estudiantes salían como investigadores, lo cual no fue cierto. Ahora es claro que para impulsar la investigación se necesitan postgrados”.
Reconoce que las posibilidades de acceso de los colombianos a los postgrados son pocas, sobre todo a los de buena calidad. Para Langebaek el drama en la educación superior en Colombia son las instituciones con ánimo de lucro, “eso está dañando este país”, porque, mientras todas las universidades se hagan con ánimo de lucro no se va a invertir en calidad, si las instituciones tienen que escoger entre las ganancias de sus dueños y la calidad, siempre van a escoger las ganancias de sus dueños”.

 

Postgrados en Uniandes
Asegura que la Universidad de los Andes ya tiene 57 programas de maestrías, que son más que los programas de pregrado.  “Ahora estamos lanzando muchos postgrados, pero uno de los más bonitos es una maestría en Construcción de Paz. Ya hay más de 25 estudiantes y va a generar un espacio bien interesante, ya que es interdisciplinaria”.
Indica que la educación es cada vez más costosa y si es con calidad es aún más costosa.  El reto es cómo hacer para que algo que es cada vez más costoso sea a la vez incluyente”.

 

Deserción
Finalmente sobre el tema de la deserción afirma que en todas las universidades hay deserción, aunque en la de los Andes es muy baja comparada con el resto del país, y tiene que ver con la falta de flexibilidad curricular. “Si los estudiantes de 16 y 17 años de este país siguen entrando a currículos rígidos, la deserción va a seguir siendo alta, además de los factores económicos que existen y de adaptación a la ciudad, pero gran parte es vocacional, estamos exigiendo a los muchachos de 16 y 17 años que entren a carreras como si esa fuera una decisión de por vida”. 
Lo que recomienda es que además de los apoyos económicos que garanticen que no pierdan un estudiante excelente por plata, el tema es curricular. “Creo que hay que hacer un esfuerzo muy grande en ese tema, hay que ser más flexible y entender que el muchacho está entrando a la universidad, que tiene el derecho a explorar y escoger ,y obviamente cumplir unos requisitos estrictos para graduarse en su profesión, pero que  por lo menos tenga la posibilidad de mirar otras cosas”.
Encontramos que muchos estudiantes están indecisos y con toda la razón, porque un muchacho de 16 o 17 años tiene que saber lo que va a hacer el resto de la vida. 
Finalmente sobre el tema de la internacionalización  Langebaek  dice que es muy importante brindarle a los estudiantes la oportunidad de conocer otros mundos distintos al propio para enriquecerse en lo más importante que una persona se puede enriquecer y es su manera de ver el mundo. “Que un estudiante salga de su país y haga otras cosas por fuera es una maravilla y hay que estimularlo, es muy costoso, pero vale toda la pena del mundo”.

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UNIVERSIDADES

LO MÁS LEÍDO

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Autor: 
Redacción
fecha: 
Lunes, Mayo 23, 2016 - 10:30
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La educación superior ha hecho avances importantes en cobertura, hay mayor acceso de estudiantes a la educación superior y el hecho de que muchas universidades tanto en las grandes ciudades como en las regiones estén haciendo esfuerzos por brindar educación de buena calidad es muy bueno para  el país.
Así lo afirma Carl Langebaek, vicerrector académico de la Universidad de los Andes, señalando que a pesar de ello cree que la educación tiene unos enormes retos aún no resueltos. El primero de ellos es mejorar la inclusión, y aclara que no es necesariamente recibir más estudiantes, “no es lo mismo que cobertura,  es que las universidades tanto públicas como privadas estemos recibiendo a los que tienen las capacidades independientemente de sus condiciones económicas. No es atender más gente, sino que el estudiante brillante tengo acceso a la universidad aunque no pueda pagar. Creo que ahí todos nos tenemos que meter la mano al dril”.
En opinión de Langebaek tienen que tener una actividad de investigación y eso solamente aplica en educación superior en las universidades de investigación, que no tienen que ser todas.  “Hacer investigación en Colombia es un  milagro, los recursos son ridículamente pequeños y hace falta muchísimo”, expresa.
Pero además, considera que  hay otros problemas más estructurales en las universidades. “La mayoría quieren tener un solo modelo de universidad y eso le ha hecho mucho daño al país. El país no ha entendido que debe haber diferentes modelos de universidades, que no todas tienen que ser iguales, eso nos ha llevado a subvalorar las instituciones universitarias o a subvalorar los técnicos y tecnológicos, que son absolutamente fundamentales para el país”, precisa.

 

Flexibilizar currículos
El vicerrector académico de la universidad de los Andes indica que el otro tema que le está haciendo daño a la educación superior colombiana es la rigidez de los currículos. “Y eso es un problema que siempre ha sido grave, pero hoy en día es más grave que nunca, porque el mundo cambia más rápidamente y lo que se necesitan son egresados con habilidad para cambiar, adaptarse y no llenos de contenidos fijos y rígidos, que finalmente al cabo de los pocos años van a estar desactualizados. No estamos brindando una formación flexible”.
Otro tema muy importante para resolver en las universidades es la poca formación humanista que se le da a los estudiantes, y por otra parte la formación de los rudimentos científicos que deben tener  los científicos sociales y los humanistas. “Los humanistas y los científicos nos dividimos desde muy pronto, no entendemos uno del otro y realmente eso está creando problemas de formación muy grande”.

 

Formar profesores
Langebaek también considera importante la formación de los profesores. No necesariamente tiene que ser a nivel de doctorado, pero claramente si se necesitan los doctorados, “es una formación que lamentablemente el país  y sobretodo las universidades con ánimo de lucro no están haciendo la inversión que es necesaria hacer, y están formando a los profesores en programas mediocres en universidades mediocres, y eso realmente  está causando problemas gravísimos de no construcción de masa crítica para investigar y tampoco está ayudando en el tema de la docencia”.
Cree que es importante brindarle al estudiante seguir sus curiosidades intelectuales desde joven, y es una oportunidad que se debe brindar desde los pregrados y más evidente en las maestrías y doctorados.  “Si no le damos la oportunidad a los estudiantes de seguir sus propias inquietudes intelectuales estamos cometiendo un error gravísimo y los currículos rígidos no lo están dejando hacer.
El vicerrector académico de la Universidad de los Andes señala que  los semilleros son una buena opción, pero exigen que el estudiante siga teniendo una libertad bien grande y, que sus profesores sean idóneos, los semilleros de investigación funcionan cuando son uno A, sino en el fondo  lo que están haciendo es reproducir malas prácticas de investigación entre los más jóvenes.
Con relación a los postgrados manifiesta que la formación flexible y generosa de los pregrados tiene como complemento ideal algún grado de especialización que se obtiene en los posgrados. “Creo que claramente el mundo se ha movido en esa dirección y Colombia también, en alguna  época teníamos unos pregrados tan cargados de cosas que asumíamos que los estudiantes salían como investigadores, lo cual no fue cierto. Ahora es claro que para impulsar la investigación se necesitan postgrados”.
Reconoce que las posibilidades de acceso de los colombianos a los postgrados son pocas, sobre todo a los de buena calidad. Para Langebaek el drama en la educación superior en Colombia son las instituciones con ánimo de lucro, “eso está dañando este país”, porque, mientras todas las universidades se hagan con ánimo de lucro no se va a invertir en calidad, si las instituciones tienen que escoger entre las ganancias de sus dueños y la calidad, siempre van a escoger las ganancias de sus dueños”.

 

Postgrados en Uniandes
Asegura que la Universidad de los Andes ya tiene 57 programas de maestrías, que son más que los programas de pregrado.  “Ahora estamos lanzando muchos postgrados, pero uno de los más bonitos es una maestría en Construcción de Paz. Ya hay más de 25 estudiantes y va a generar un espacio bien interesante, ya que es interdisciplinaria”.
Indica que la educación es cada vez más costosa y si es con calidad es aún más costosa.  El reto es cómo hacer para que algo que es cada vez más costoso sea a la vez incluyente”.

 

Deserción
Finalmente sobre el tema de la deserción afirma que en todas las universidades hay deserción, aunque en la de los Andes es muy baja comparada con el resto del país, y tiene que ver con la falta de flexibilidad curricular. “Si los estudiantes de 16 y 17 años de este país siguen entrando a currículos rígidos, la deserción va a seguir siendo alta, además de los factores económicos que existen y de adaptación a la ciudad, pero gran parte es vocacional, estamos exigiendo a los muchachos de 16 y 17 años que entren a carreras como si esa fuera una decisión de por vida”. 
Lo que recomienda es que además de los apoyos económicos que garanticen que no pierdan un estudiante excelente por plata, el tema es curricular. “Creo que hay que hacer un esfuerzo muy grande en ese tema, hay que ser más flexible y entender que el muchacho está entrando a la universidad, que tiene el derecho a explorar y escoger ,y obviamente cumplir unos requisitos estrictos para graduarse en su profesión, pero que  por lo menos tenga la posibilidad de mirar otras cosas”.
Encontramos que muchos estudiantes están indecisos y con toda la razón, porque un muchacho de 16 o 17 años tiene que saber lo que va a hacer el resto de la vida. 
Finalmente sobre el tema de la internacionalización  Langebaek  dice que es muy importante brindarle a los estudiantes la oportunidad de conocer otros mundos distintos al propio para enriquecerse en lo más importante que una persona se puede enriquecer y es su manera de ver el mundo. “Que un estudiante salga de su país y haga otras cosas por fuera es una maravilla y hay que estimularlo, es muy costoso, pero vale toda la pena del mundo”.